martes, 15 de septiembre de 2015

Dos lecciones de Pepe Mujica para un Ciudadano Confiable

José “Pepe” Mujica ejerció como presidente de Uruguay para el periodo presidencial del 2010 al 2015. Es considerado un personaje controversial por su austeridad como presidente, sus críticas frente al consumismo de la sociedades actuales y su discurso humanista a favor de la vida y la felicidad humana.

Legalizó el aborto, el matrimonio entre homosexuales y el consumo de marihuana en Uruguay. Fue combatiente guerrillero en los años sesenta en el “Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros” en su país. Experiencia que le costó varios años de cárcel, lo cual cambio radicalmente su forma de concebir la vida. El mismo afirma: “Si no hubiese vivido lo que viví,  no sería la persona que hoy soy; aprendí a valorar las cosas mas elementales de la vida.”


Considero que Pepe Mujica tiene una de las características  esenciales en un verdadero líder: Un alto nivel de consciencia. Este nivel de consciencia lo obtuvo a través de un proceso exhaustivo de trabajo interior y reflexión. Al igual que Nelson Mandela, los años de encierro y aislamiento le permitieron conectarse consigo mismo y con las verdades más profundas de la existencia humana. Es por esta razón que en sus discursos en las cumbres internacionales habla frenéticamente de la imperante necesidad de cambiar la forma en que vive el ser humano actual, de la felicidad, del valor de la vida humana, del amor y la amistad como valores elementales. Temas que podrían ser considerados como románticos y poco pertinentes en una agenda política por la mayoría de dirigentes de otras naciones. Es poco probable que incluyan este lenguaje en sus discursos, ya que es algo con lo que poco se relacionan. Son muy pocos los lideres políticos que se han dado a la tarea de hacer un proceso de trabajo interior.  Por eso, al escuchar las palabras de sabiduría de Pepe Mujica solo pueden aplaudir y asienten con la cabeza. Me pregunto ¿Hasta que punto realmente entienden sus palabras?

Los líderes más prominentes son aquellos que han hecho avanzar al hombre, no solo en su progreso material y tecnológico, sino primeramente en su nivel de consciencia. Martin Luther King Jr., Nelson Mandela, Jiddu Krishnamurti, la Madre Teresa de Calcuta y Pepe Mujica son el ejemplo perfecto de este tipo de liderazgo. Su común denominador ha sido su respeto por la vida humana, su lucha por la igualdad y su alto nivel de consciencia, como resultado de su trabajo interior. ¿Quién pensaría hoy en día que conocerse a uno mismo y hacer contacto con nuestro mundo interior son cualidades indispensables en un líder político? Los retos que hoy día enfrenta la humanidad son mucho mayores que hace algunos años, por eso a nuestros líderes se les exige un mayor nivel de consciencia.

Cuando escucho hablar a Pepe Mujica me siento muy identificado con su discurso. Este compagina mucho con todos los aprendizajes invaluables que obtuve en mi formación como PEP Universitario. Quiero compartir dos lecciones que pude rescatar de la sabiduría de Pepe Mujica y que considero que todo ciudadano confiable debería tener en cuenta.

1. Es mas importante SER que TENER.

“No se puede ir al supermercado a comprar más vida.”

Creemos inconscientemente que al tener más cosas materiales nuestra felicidad será mayor. Lo cierto es que la fama, el dinero y el reconocimiento jamás podrán hacerte feliz. Lo único que pueden hacer por ti es compensarte temporalmente por no serlo. Si estas en la calle sin comida, sin un techo y sin ropa y alguien te acoge y te suple todas tus necesidades básicas sin duda alguna serás mas feliz.

La ilusión del ser humano radica en creer que un mayor número de cosas materiales harán que su felicidad aumente. Por eso, basamos nuestra vida en acumular cosas. Basar nuestra identidad en lo que tenemos, hacemos o en nuestra reputación nos llena de mucha ansiedad, ya que estas cosas están sujetas a la naturaleza impermanente de las cosas mundanas. En cualquier momento podríamos perder algunos de nuestros bienes, alguien podría quitarnos la posibilidad de hacer algo que nos gusta o podríamos perder nuestra buena reputación.

Si crees que lo que eres es lo que tienes, cuando no lo tienes, no eres. Si crees que lo que eres es lo que haces, cuando no puedes hacerlo, no eres. Si tu crees que eres lo que los demás piensan de ti, cuando tu imagen se ve afectada, no eres. Esto le ha conllevado enormes problemas al ser humano desde siempre. Por el contrario, si basamos nuestra existencia en nuestro SER, vivimos con la seguridad de que nadie puede quitarnos lo que somos. En eso momento entendemos que nada real puede ser amenazado.

Por eso recuerda siempre que tu mayor activo es tu crecimiento interior.

¿Quién puede quitarte tu sencillez? Tu integridad, es el valor con que has enfrentado los desafíos en esta experiencia humana y el coraje que has desarrollado para llevar una vida coherente. Nadie puede arrebatarte lo que tu eres, es algo que solo te pertenece a ti. Pase lo que pase, nadie puede quitarte tu dignidad humana y lo que eres como persona. Eso solo puede suceder a menos que tu le des permiso a alguien de hacerlo

Es importante hacer las cosas que son importantes para nosotros, es importante tener cosas que mejoran nuestra calidad de vida y nos llenan de alegría. Vale la pena luchar por tener estas cosas en nuestra vida. Simplemente debemos tener en cuenta que antes de hacer o tener cosas, primeros debemos SER mejores personas.

2. Lucha por la felicidad humana.

“El progreso tiene que darse a favor de la felicidad humana. Venimos a la vida intentando ser felices. La vida es corta y se nos va. Ningún bien vale tanto como la vida humana y esto es elemental.”

La paradoja de la sociedad moderna es que entre más “civilizada” es una nación, los indicadores de trastornos mentales, como: la depresión,  ansiedad, enfermedades crónicas no transmisibles (obesidad,  diabetes)  y  las enfermedades cardíacas, solo por mencionar algunas, aumentan considerablemente. Vivimos en la sociedad más adictiva, obesa, depresiva, consumista, agresiva, destructiva y competitiva que jamás ha vivido sobre la faz de la tierra. Nos ha tocado vivir en una cultura obsesionada con el progreso, el éxito, el dinero, las apariencias y la explotación de la naturaleza. Y en esta carrera desenfrenada por alcanzar estas cosas estamos cada vez más lejos de nosotros mismos y de nuestra verdadera naturaleza interior. El progreso y la obtención de logros es fundamental para que una sociedad avance. Pero como dice el ex presidente Mujica “El progreso tiene que ser a favor de la felicidad humana”. De nada nos sirve crear soluciones para nuestros problemas si al final terminamos creando más problemas. La cura termina siendo peor que la enfermedad. El desarrollo de las naciones tiene que estar alineado con el crecimiento del ser humano y por ende con su bienestar y felicidad. El desarrollo tiene que ser integral, sostenible e incluir a toda la humanidad y la naturaleza.

Debemos hallar verdaderas soluciones para verdaderos problemas.

El ex presidente Mujica define su filosofía de vida en una frase: “ligero de equipaje”. Considera que no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita.

“Pobres no son los que tienen poco. Son los que quieren mucho. Yo no vivo con pobreza, vivo con austeridad. Preciso poco para vivir.”

Una de las claves para un vida feliz es la sencillez. Podemos llevar una vida prospera y sencilla al mismo tiempo. Debemos entender la diferencia entre vivir en la austeridad y vivir en la pobreza. La prosperidad se manifiesta de muchas formas; el dinero solo es una de ellas. El dinero debe ser una consecuencia de la prosperidad ya existente en tu vida.

“Si no encuentras la felicidad con poco y adentro tuyo, no la encontrarás en ninguna parte”.
Para ser feliz se requiere disciplina y coraje. En vez de pasarte la vida tratando de acumular cosas, procura invertir tu tiempo en las cosas que te hacen feliz, aquellas cosas que le dan sentido a la vida, que te conectan con tu parte mas trascendental y que contribuyen a dejar un legado para una mejor humanidad. Acumular bienes es parte de la vida y vale pena esforzarse por cumplir nuestras metas en estas áreas. Pero jamás podemos permitir que estos anhelos se conviertan en la fuente de nuestra satisfacción y  realización. El dinero siempre ha de ser un medio, nunca un fin. Lucha por encontrar lo que te hace feliz. Busca una felicidad que sea sostenible y que este basada en principios y valores. El mejor regalo que le puedes hacer a la humanidad es ser feliz en un mundo en donde la depresión y la insatisfacción ya son epidemias globales.

Jabid Char 


Este blog tiene un carácter libre y gratuito para los usuarios. Su contenido solo compromete a su autor y no refleja necesariamente la opinión de la Corporación PEP 

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